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Cenit Investigativo

Estructura de la tesis

Cómo escribir las conclusiones de una tesis (una por objetivo)

Las conclusiones responden a tus objetivos. Aprende la relación entre objetivos y conclusiones, cómo redactarlas y cuántas incluir, con un ejemplo paso a paso.

Por Diana Pérez 5 min de lectura
📘 Este artículo está inspirado en el libro Guía exprés para atinarle a la tesis, escrito por Diana Pérez a partir de su experiencia acompañando a más de 600 estudiantes en sus trabajos de graduación.

Las conclusiones son el cierre de tu investigación, y tienen un secreto que las hace mucho más fáciles de escribir de lo que parece: responden directamente a tus objetivos. Si entiendes esa relación, las conclusiones dejan de ser un problema. En esta guía verás cómo redactarlas, con un ejemplo claro.

La clave: las conclusiones responden a los objetivos

Existe una relación estrecha entre los objetivos de tu investigación y las conclusiones: las conclusiones dan respuesta a los objetivos. Esto significa que no tienes que inventar nada nuevo al final. Cada conclusión es, en esencia, la respuesta a una pregunta que ya planteaste al inicio con tus objetivos.

Cuántas conclusiones incluir

Lo ideal es presentar una conclusión por cada objetivo específico. Así aseguras que cada cosa que te propusiste lograr tiene su respuesta al final.

Hay quienes prefieren agregar también una conclusión que responda al objetivo general. Es una decisión válida; consúltalo con tu asesor o revisa qué pide tu normativo. Pero como mínimo, cada objetivo específico debería tener su conclusión correspondiente.

Cómo redactarlas

Aquí hay un truco que simplifica todo: para redactar una conclusión, usa las mismas palabras del objetivo, pero ahora con los hallazgos. Es decir, tomas lo que te propusiste hacer y lo transformas en lo que efectivamente encontraste.

Un ejemplo paso a paso

Partamos de un objetivo:

Objetivo: Determinar la frecuencia con la que los colaboradores revisan las notificaciones de su teléfono celular en la empresa ABC para identificar si esta actividad interviene con su rendimiento laboral.

La conclusión que le responde sería:

Conclusión: La frecuencia con la que la mayoría de los colaboradores de la empresa ABC revisa las notificaciones de su teléfono celular es de seis a diez veces por día, lo que demuestra que esta actividad no interviene con su rendimiento laboral.

Observa cómo la conclusión retoma las palabras del objetivo (frecuencia, colaboradores, empresa ABC, rendimiento laboral) pero ahora las llena con el hallazgo concreto. El objetivo pregunta; la conclusión responde con datos.

Por qué unos buenos objetivos facilitan las conclusiones

Si al inicio de tu investigación redactaste objetivos claros y bien construidos, escribir las conclusiones será casi automático: solo tienes que responder cada uno con lo que encontraste. En cambio, si los objetivos quedaron vagos o confusos, las conclusiones también saldrán confusas. Es una razón más para cuidar mucho la redacción de los objetivos desde el principio.

Un consejo final

No conviertas las conclusiones en un resumen general de todo tu trabajo, ni agregues información nueva que no venga de tus hallazgos. Mantén la disciplina: una conclusión por objetivo específico, redactada con las palabras del objetivo y los datos que obtuviste. Simple, ordenado y directo.

¿Necesitas citar este artículo?

Puedes citarlo y referenciarlo en formato APA (7.ª edición) así:

Pérez, D. (2026, 8 de julio). Cómo escribir las conclusiones de una tesis (una por objetivo). Cenit Investigativo. https://cenitinvestigativo.com/articulos/como-escribir-conclusiones-tesis/